Niños y niñas Aymara viajan 300 km para conocer el mar

Bastó tocar el suelo ariqueño para que rápidamente se quitaran las zapatillas y los calcetines. Pese a que el viaje había sido extenso el aire marino llenó de energía a los siete niños y niñas aymara de la comuna altiplánica de General Lagos eran mayores.

Por más de cinco horas recorrieron desde muy temprano los 300 kilómetros que separan la localidad de Visviri con Arica, para conocer y sentir la majestuosidad del océano Pacífico.

Todos a pies descalzos se aventuraron, junto a sus padres y equipo educativo, por la arena gris de la playa La Lisera. Enfrentados a la enormidad del mar detuvieron su arremetida hasta sentir que el agua tocaba sus pies y las sonrisas dibujaban sus rostros.

“Me gusta porque es lindo, tiene pececitos, conchitas, todo lindo. Yo vivo en Humaquilca, es otro país, ahí no hay playas, hay solo ríos”, confesaba Yaritza Flores Choquera (4 años), de la sala cuna y jardín infantil “Tacora” de Visviri.

“En los jardines infantiles Tacora y Payachata nuestros niños y niñas chilenos, bolivianos y peruanos de la etnia aymara, reciben una educación inclusiva y pertinente a las necesidades de la primera infancia”, Andrea Madariaga, directora regional de Integra.

Lo cierto es que Humaquilca no es otro país, aunque Yaritza no está tan equivocada, ya que es una localidad a escasos kilómetros del hito tripartito entre Chile, Perú y Bolivia, a 4.000 metros de altura, en esta época con temperaturas bajo cero.

“Me gustaría que siempre las autoridades apoyaran a estos niños que vienen de tan lejanas tierras, allá arriba no hay mar, no hay nada. Al traerlos aquí para ellos es novedad, porque nosotros cuando éramos niños no teníamos este privilegio”, recalca la apoderada Natalia Chura.

La directora regional de Integra, Andrea Madariaga, explica que “esta iniciativa nació por el deseo de los niños y las niñas de conocer el mar, y tras las gestiones de las municipalidades de General Lagos y Arica, junto al trabajo de Integra y la Gobernación Marítima, se pudo dar las condiciones para que ellos puedan ejercer su derecho a una educación de calidad, que nos acerca a la igualdad de oportunidades”.

“En los jardines infantiles Tacora y Payachata nuestros niños y niñas chilenos, bolivianos y peruanos de la etnia aymara, reciben una educación inclusiva y pertinente a las necesidades de la primera infancia. Estos espacios físicos, además de aportar en el aprendizaje, resultan un apoyo a las familias que se dedican a diario al pastoreo de llamas o alpacas”, agrega la autoridad de la región de Arica y Parinacota.

Con el caer del sol el grupo recoge sus mantas y bolsos de la arena, ya es tiempo de abrigarse y volver al furgón que los llevará al hospedaje. El siguiente día les espera nuevas experiencias marítimas, esta vez en la playa Las Machas y de paseo con la Armada.

Integra pertenece a la Red de Fundaciones de la Dirección Sociocultural de la Presidencia de la República. Con 26 años de experiencia, es uno de los principales prestadores de educación parvularia en Chile.