Incendios forestales: Educación Parvularia Pública se despliega en Valparaíso para apoyar a niñas, niños y adolescentes

El ministro de Educación, Nicolás Cataldo apoyó este domingo la coordinación de las labores de emergencia en la Región de Valparaíso en el marco de la tragedia que vive esa zona a causa de los incendios forestales.

Por la mañana, participó de la coordinación que encabezó el Presidente Gabriel Boric Font en la Academia de Guerra Naval, y luego acompañó al Mandatario en la visita al Colegio Fernando Durán Villarroel, de Quilpué, que está habilitado como albergue y atiende a 87 familias.

Posteriormente lideró una reunión con autoridades de los ministerios del Deporte; de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y de Desarrollo Social y Familia; la subsecretaria de educación parvularia, Claudia Lagos Serrano, el director ejecutivo de Fundación Integra, Carlos González Rivas; además de presentantes de Junji, Junaeb y el SLEP Valparaíso, para poder ejecutar la solicitud del Presidente Boric de abrir el Palacio Presidencial de Cerro Castillo para la atención de niños, niñas y adolescentes.

Por tarde visitó el Liceo Bicentenario de Viña del Mar, que está habilitado como albergue, para supervisar su funcionamiento y la entrega de alimentación. Luego se trasladó a la Escuela Humberto Vilches Alzamora, a la Escuela República de Colombia y al Liceo José Francisco Vergara, los cuatro de Viña del Mar, que también funcionan como albergues.

El ministro Nicolás Cataldo contó que durante la jornada coordinaron “la implementación del Programa Escuelas Abiertas, para llevar a niños, niñas y adolescentes a un contexto de actividades recreativas, con apoyo psicológico, y esperamos mañana abrir Cerro Castillo, como comprometió el Presidente Boric”.

Respecto a la coordinación que realiza en los albergues, el ministro solicitó a la ciudadanía que, si quiere realizar donaciones, las hagan con “agua, alimentos no perecibles, ropa interior, ropa para niños y niñas, insumos de aseo personal y de aseo general, que son las más útiles según las necesidades de la población afectada”.

Establecimientos habilitados como albergues por incendios

Según el último reporte del Mineduc, actualizado a las 13:30 horas del domingo, hay siete establecimientos educacionales que han sufrido daños por los incendios, todos de forma parcial y pertenecientes a la Región de Valparaíso.

Se trata de la Escuela Villa Independencia, Escuela Enrique Cárdenas, Escuela 21 de Mayo, Escuela Canal Beagle, Escuela John Kennedy y el Jardín Infantil Mi Dulce Villa, todos de Viña del Mar, además de la Escuela El Patagual, de Villa Alemana. Los siete establecimientos atendían a 1.056 niños, niñas y adolescentes.

Además, el Mineduc dispuso de 18 establecimientos educacionales para apoyar las labores de emergencia, de los cuales 11 están habilitados como albergues de personas, uno como como albergue de animales, cinco como centros de apoyo para brigadistas y uno como centro de acopios.

Este es el desglose de los 18 establecimientos habilitados. Se destacan aquellos destinados a personas:

Región  Comuna  Establecimiento  Uso 
Valparaíso Villa Alemana Colegio Manuel Montt Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso  Villa Alemana  Escuela Catalunya  Brigadistas 
Valparaíso Quilpué Liceo Guillermo Gronemeyer Zamorano Animales y entrega de alimentación a personas
Valparaíso Quilpué Liceo Comercial Alejandro Lubet Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Quilpué Escuela Comandante Eleuterio Ramírez Molina Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Quilpué Colegio Fernando Durán Villarreal Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso  Quilpué  Liceo Gastronomía y Turismo  Acopio 
Valparaíso Viña del Mar Liceo Guillermo Rivera Cotapos Albergue para personas
Valparaíso Viña del Mar Escuela Básica Humberto Vilches Alzamora Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Viña del Mar Escuela República de Colombia Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Viña del Mar Escuela Santa Julia Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Viña del Mar Liceo Bicentenario José Francisco Vergara Albergue de personas con entrega de alimentación
Valparaíso Concón Escuela Oro Negro Albergue de personas con entrega de alimentación
O´Higgins Navidad Escuela Confederación Helvética Albergue para personas
O´Higgins   Navidad   Escuela Divina Gabriela   Brigadistas 
El Maule  Pencahue  Escuela Osvaldo Hiriart Corvalán   Brigadistas 
El Maule  Hualañé  Escuela Orilla de Navarro  Brigadistas 
Los Lagos  Puerto Montt  Instituto Comercial de Puerto Montt  Brigadistas 

 

Además, hay otros dos establecimientos en la Región de Valparaíso dispuestos a ser utilizados para labores de emergencia si se los requiriera: el Instituto Superior de Comercio Francisco Araya Bennet y el Liceo Eduardo de La Barra, ambos del SLEP Valparaíso. 

Una educación parvularia de calidad que promueva el bienestar integral y protagonismo de niñas y niños

Iniciar un nuevo ciclo es un momento que llama a la reflexión y a la añoranza de continuar, con una energía renovada, un propósito. Y en Fundación Integra este propósito compartido se basa en brindar una educación parvularia pública, gratuita y de calidad, que garantice a niñas y niños, la oportunidad de lograr aprendizajes significativos, en un contexto de bienestar integral a través de un vínculo afectivo y respetuoso de sus singularidades, intereses y necesidades.

En esta nueva etapa, la invitación es a continuar nuestra labor bajo la premisa de concebir a niñas y niños como sujetos de derechos. Esto último, desafía a todos quienes trabajamos en educación inicial, a potenciar el crecimiento de la niñez mediante el desarrollo progresivo de su autonomía, autoestima y autoconocimiento, acompañando y mediando este proceso en ambientes amorosos, respetuosos, seguros y flexibles; generando un espacio propicio que les permita, a través del juego, adquirir nuevos aprendizajes y habilidades para toda la vida.

La educación, en tanto, debe sostenerse en el marco de una convivencia bientratante, basada en el respeto y la inclusión de todas y todos quienes conforman las comunidades educativas: niñas, niños, trabajadoras, trabajadores y familias. Así, la sala cuna y jardín infantil se transforma en un espacio promotor de los derechos fundamentales, que respeta y valora las particularidades de cada niña, niño, adulta y adulto de la comunidad, de sus contextos familiares, culturales, comunitarios y territoriales.

Desde Fundación Integra, nos comprometemos a seguir trabajando, aunando todos nuestros esfuerzos institucionales junto a los equipos de trabajo, para que niñas y niños que asisten a las salas cuna, jardines infantiles y modalidades no convencionales se desarrollen plenamente y sean felices, en un espacio educativo donde se promueven y protegen integralmente sus derechos, reconociéndolos como personas únicas e irrepetibles, sujetos de derecho y ciudadanos activos de la sociedad.

 

 Carlos González Rivas

Director Ejecutivo Fundación Integra

La importancia del bienestar psicológico de niñas y niños

En la semana de la salud mental, nos parece muy importante detenernos a reflexionar en torno a la importancia de la protección y promoción del bienestar psicológico y emocional de niñas, niños y adolescentes. A través de diversas fuentes sabemos que en Chile los datos sobre salud mental de niñas, niños y adolescentes no dejan de ser preocupantes, más aún si consideramos la reciente pandemia de COVID-19 y sus efectos en lo que respecta a salud mental. Los contactos que Fonoinfancia ha tenido con niñas, niños y adolescentes así también lo corroboran.

En el transcurso del último año, las interacciones de Fonoinfancia con adolescentes y jóvenes de entre 12 y 17 años, han evidenciado como motivo de consulta repetitivo, malestares asociados a sintomatología ansiosa y depresiva (tristeza, decaimiento, ansiedad, pensamientos rumiantes, deseos de morir e ideación suicida, entre otros). Dentro del relato de las y los adolescentes, y transversal a los distintos motivos de consulta, destaca la sensación de soledad, aislamiento, dificultad para hablar de lo que les está ocurriendo y pedir ayuda.

Esto último se relacionaría, por un lado, con la percepción de un mundo adulto hostil, en donde madres, padres, cuidadores y/o adultas/os cercanas/os no se identificarían como figuras disponibles emocionalmente. Más bien, tenderían a percibirse como personas que toman una perspectiva juiciosa y crítica ante sus conflictos y con los cuales la comunicación se volvería amenazante. Y, por otro lado, se relacionaría también con la percepción de sus conflictos como algo “molesto” y “problemático” para las adultas y adultos a los que ya se les percibiría “suficientemente” estresados y agobiados por las exigencias del día a día.

En ambas situaciones subyace la idea de que sus inquietudes, afectos y/o malestares deben ser resueltos en soledad, sin la ayuda de madres, padres y/o adultos cercanos que puedan orientar acciones concretas en caso de ser necesario. Lo que parece más alarmante de esta situación, es que deja a las y los adolescentes muy aislados de sus redes de apoyo más próximas.

En este sentido, creemos relevante y urgente que adultas y adultos nos hagamos parte del cuidado de la salud mental de niñas, niños y adolescentes generando acciones que se orienten a acortar las barreras de acceso a sus entornos más inmediatos de apoyo (familiares, escolares, comunales). Así como también, informándonos, habilitándonos y disponiéndonos a acoger de manera oportuna y sensible no solo sus inquietudes y malestares, sino que también sus ideas, deseos y singulares maneras de percibir y habitar sus entornos.

Para ello, y a propósito de la experiencia proporcionada por los contactos que a diario sostenemos con adultas/os, niñas, niños y adolescentes, es que nos parece clave propiciar espacios de encuentro y comunicación en familia. Incluyendo un lenguaje emocional en las conversaciones que facilite el hablar de cómo cada una/o se siente respecto de distintas situaciones, dando espacio también para el disentimiento, las emociones incómodas y temáticas relacionadas con la salud mental.

Es importante que estos temas dejen de ser un tabú, que se hablen al interior de las familias, contribuyendo con eso a derribar mitos y prejuicios entorno a la salud mental que pudieran convertirse en barreras para pedir ayuda. Es por eso que no da lo mismo qué y cómo conversar. El interesarnos genuinamente por las perspectivas y singularidades de niñas, niños y adolescentes, evitar hacer juicios de valor respecto de temáticas de su interés o conflictos, sin duda es una medida que cuida y protege.

Por otro lado, disponer, facilitar y alentar espacios de participación y pertenencia (deportes, actividades escolares, comunitarias, barriales, culturales, etc.) también es una medida que promueve la salud mental sobre todo en adolescentes y jóvenes. No debemos obviar que uno de los desafíos de la adolescencia es la construcción de la propia identidad, y para ello es deseable que participen de espacios en donde se sientan escuchadas/os, validadas/os, en donde puedan identificarse y/o diferenciarse de y con otras y otros, descubran distintas maneras de hacerse parte de la sociedad y generar cambios. Por otro lado, también contribuye a reforzar vínculos y espacios seguros para recibir y prestar apoyo.

Por último, es fundamental que sepamos identificar cuándo es necesario pedir ayuda profesional. Es esperable que niñas, niños y adolescentes presenten cierto malestar ante crisis vitales normativas o emergentes. Sin embargo, si el malestar persiste en el tiempo y/o es muy intenso, es importante consultar y pedir ayuda especializada. Por esto, las adultas y adultos que se vinculan cotidianamente con niñas, niños y adolescentes debemos estar atentas/os a cambios bruscos de ánimo o comportamiento que persistan por más de dos semanas ya que pudieren requerir de ayuda especializada, por ejemplo, cambios en los patrones de sueño, alimentación, rendimiento escolar, conductas de riesgo, autolesiones, e ideas de muerte.

Si tienes dudas respecto del bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes, puedes contactarte a Fonoinfancia de lunes a viernes de 8:30 a 19:00 horas, llamando al 800 200 818 o ingresando a www.fonoinfancia.cl. Un equipo de psicólogas y psicólogos expertos en crianza, niñez y familia está disponible para acompañarte.

Bárbara Veloso Castro
Psicóloga del Programa Fonoinfancia, departamento de Promoción y Fonoinfancia, Dirección de Promoción y Protección de la Infancia, Fundación Integra.

Fiestas Patrias: Integra entrega recomendaciones para que niños y niñas vivan un “18” saludable

Las Fiestas Patrias –o simplemente “el 18”–, es una de las fechas más esperadas por las y los chilenos. Ya sea reunidos en casa o saliendo fuera de ella, las familias buscan aprovechar estos días para descansar, compartir con los que más amamos y recargar energías para la recta final del año.

En este sentido, desde el Departamento de Nutrición y Salud de Fundación Integra, hacen un llamado a implementar diversas recomendaciones durante esta festividad. Por ejemplo, las familias deben regular las cantidades de comida para los niños y niñas, considerando que sus porciones son diferentes a las de las y los adultos. Junto a ello, es clave incluir ensaladas y preferir frutas como postre por sobre preparaciones altas en azúcar.

Yocelin Sanhueza Downing, jefa de Nutrición y Salud de Fundación Integra, indicó que “las familias o adultos/as a cargo del cuidado de niños y niñas deben velar, en todo momento, por su seguridad y bienestar. Esto incluye acciones como mantener el horario de las comidas, evitar que trasnochen, recordando que los períodos de sueño son vitales para el desarrollo, además de una correcta higiene, con énfasis en el lavado de manos con agua y jabón antes de comer o después de ir al baño, por ejemplo”.

En el caso de la carne, se recomienda privilegiar la roja magra, pollo, pavo o pescado en cantidades que no superen el tamaño de la palma de la mano del niño/a, evitando los embutidos, frituras y el exceso de aceite en la preparación de alimentos.

“Al organizar dinámicas al aire libre, las y los adultos deben resguardar que los espacios sean seguros, manteniendo a niños y niñas hidratados/as de preferencia con agua o jugos naturales sin azúcar por sobre gaseosas o jugos procesados. También, se les puede dar snacks saludables, frutas y verduras picadas, en vez de productos con sellos y, en caso de comprar comida preparada, esta debe adquirirse sólo en lugares autorizados”, cerró la especialista de Fundación Integra.

Fiestas Patrias es un momento de encuentro. Las familias tienen la instancia para transmitir a niños y niñas vivencias como juegos típicos, historias o cuentos tradicionales o generar espacios donde actividades como decorar la casa –por ejemplo con productos reciclados–, pueden dar un sentido especial y hacer de esta festividad un momento inolvidable.

Con 32 años de experiencia y más de 1.200 salas cuna y jardines infantiles gratuitos en todo el país, Fundación Integra trabaja para lograr el desarrollo integral, bienestar y aprendizajes significativos de niños y niñas, poniendo a su disposición espacios educativos diversos, estimulantes y de calidad.


Adelantando los relojes: recomendaciones para que niñas y niños se adapten al horario de verano

La medianoche del sábado 02 de septiembre, los relojes deberán adelantarse 60 minutos en gran parte del país, llevándonos así a las 01:00 horas del domingo lo que marca el inicio del horario de verano. Esto implica, por ejemplo, la variación de las horas de luz natural disponibles para que las familias realicen sus actividades.

Por ello desde Fonoinfancia de Fundación Integra, destacan que las y los adultas/os deben estar atentos a las reacciones que niñas y niños podrían experimentar por esta modificación, siempre considerando que a algunas/os les afecta más que a otras/os.

Este cambio de horario podría implicar problemas para conciliar el sueño, despertares nocturnos, posibles desajustes en la rutina de comidas o siestas, cansancio, variación en el apetito o cambios anímicos. Por ello, la paciencia, cariño y comprensión de las familias o personas responsables del cuidado de niñas y niños es clave para que puedan adaptarse.

Carolina Diez Pastene, psicóloga y supervisora del Depto. de Promoción y Fonoinfancia, de Fundación Integra, destaca que “esta es una oportunidad para que adultas y adultos no sólo le expliquen a niñas y niños sobre el cambio de hora, sino también las implicancias que esto podría tener en sus vidas. La idea es que poco a poco nos relacionemos con niñas a niños como personas que tienen derecho a saber y opinar, viéndolos como sujetos de derechos”.

Esta modificación es una oportunidad para hablar sobre cómo cambian las estaciones y la temperatura ambiental, lo que permite que niñas y niños lo tomen con mayor naturalidad. Para esto se puede recurrir a cuentos, dibujos, animaciones u otros elementos. Además, es posible realizar acciones conjuntas como modificar el reloj o adelantar la ingesta de alimentos, comenzando con 15 minutos e ir aumentando este tiempo de manera paulatina.

“Si se detecta que niñas y niños están somnolientas/os en el día, una pequeña siesta podría ayudar. También, se pueden generar juegos que impliquen ejercicio físico, de este modo, no sólo podríamos conectarnos emocionalmente con ellas/os, sino que, además, liberarían energía que les facilite dormirse más temprano”, complementó la profesional.

Si se necesita apoyo en este proceso, las familias y adultas/os responsables del cuidado de niñas y niños, pueden comunicarse de forma gratuita y confidencial con las/os psicólogas/os de Fonoinfancia, de Fundación Integra, al teléfono 800200 818 o por chat en el sitio web www.fonoinfancia.cl.

Con 32 años de experiencia y más de 1.200 salas cuna y jardines infantiles gratuitos en todo el país, Fundación Integra trabaja para lograr el desarrollo integral, bienestar y aprendizajes significativos de niños y niñas, poniendo a su disposición espacios educativos diversos, estimulantes y de calidad.

Jardines infantiles de Integra en O’Higgins reciben material didáctico inclusivo de Senadis

Cojín sensorial que promueve la calma, autorregulación, atención y concentración; pelota medicinal que facilita la estimulación sensorial, coordinación motriz gruesa y equilibrio; paracaídas sensorial que fomenta el trabajo en equipo, resolución de conflictos y planeación ideomotora; y espejos que permiten identificar el estado de ánimo de forma individual y autónoma, son parte del material didáctico que recibieron 12 jardines infantiles de Fundación Integra.

Esto como parte del Programa de Atención Temprana, PAT, 2022-2023, que Senadis ejecuta en establecimientos que cuentan con niños y niñas, menores de seis años, con discapacidad. El objetivo es contribuir a la inclusión social y equiparación de oportunidades, procurando el acceso a los sistemas de educación regular (que incluye la educación parvularia), salud y bienestar social a través de asesoría, apoyo técnico y coordinación del territorio con diferentes actores.

“Este material es un aporte al trabajo que Fundación Integra realiza y que va a permitir que los jardines beneficiados puedan realizar una labor más minuciosa, acorde a los tiempos que estamos viviendo. Hoy los niños y niñas necesitan y reciben diferentes estímulos, por lo que este material, de algún modo, les permitirá canalizar esas energías”, señaló la directora regional de Senadis, María Eliana Urquizar.

Por su parte, Alejandra Toro, jefa de Calidad Educativa de Fundación Integra, sostuvo que “desde el año 2012 hemos estado trabajando con Senadis, son muchos años de experiencia, donde el foco siempre ha estado en el fortalecimiento de nuestras comunidades educativas a través de la inclusión. Estamos comprometidos con ese trabajo, así lo plasma nuestra Carta de Navegación, debemos generar planes de acción que nos permitan valorar y responder positiva y adecuadamente a la diversidad de niños, niñas y sus familias”.

Son cerca de 100 niñas y niños de los jardines infantiles Bam Bam (Mostazal), San José Obrero (Rancagua), Zancudín (Chépica), Santa Ana (Palmilla), Los Almendritos (San Vicente), Trencito de Sueños (San Vicente), Los Cachorritos (San Vicente), El Molino de Colores (Rancagua), Sol del Valle (Machalí), Peumayén (Requínoa), Codegua Centro (Codegua) y Diego Portales (Rancagua), los beneficiados.

Para Ximena Donoso, directora del jardín infantil Santa Ana de Palmilla, “este programa ha sido muy beneficioso tanto para el equipo como para las familias y los niños y niñas. Las estrategias para trabajar con ellos han sido valoradas al interior del establecimiento, pues es lo que necesitábamos. Sin duda, es un gran aporte”, afirmó.

De esta manera, Fundación Integra continúa avanzando en la entrega de una educación de calidad, oportuna y pertinente a las necesidades e intereses de los niños y niñas, aportando a una mejor educación parvularia y contribuyendo como fin último en la construcción de una sociedad y un país más justo y democrático.

Con 32 años de experiencia y más de 1.200 salas cuna y jardines infantiles gratuitos en todo el país, Fundación Integra trabaja para lograr el desarrollo integral, bienestar y aprendizajes significativos de niños y niñas, poniendo a su disposición espacios educativos diversos, estimulantes y de calidad.

Fundación Integra entrega recomendaciones para prevenir accidentes en las casas este invierno

Durante el invierno, las familias adoptan una serie de medidas –tanto al interior de las casas como al estar en espacios abiertos–, para que niños y niñas puedan realizar diversas actividades de forma segura, buscando prevenir la ocurrencia de accidentes o la presencia de enfermedades estacionales.

Daniela Araneda Aros, jefa nacional (i) del Departamento de Prevención de Riesgos en Fundación Integra, recuerda que “por ejemplo, ante las bajas temperaturas, las familias recurren a diversas fuentes de calefacción. Un caso son los guateros para temperar las camas, los que deben colocarse entre las frazadas evitando el contacto directo con el cuerpo o pies. La recomendación es llenarlos sólo a tres cuartos de su capacidad, junto con verificar su estado antes de introducir el agua”.

Dependiendo de la temperatura ambiental, es necesario que niños y niñas utilicen gorros, abrigos, calcetines gruesos, botas, guantes o mitones, especialmente si jugarán al aire libre. Hay que prestar especial atención a las bufandas, para prevenir que se enganchen en juegos u otras superficies.

Al momento de andar en bicicleta, patines u otros rodados, los niños/as deben utilizar casco, junto con no permitir que se trasladen solos/as cuando usen estos dispositivos. Si se registran ráfagas de viento en la zona donde residen, la recomendación es mantenerlos al interior de las casas.

CALEFACCIONAR LAS VIVIENDAS

Las familias también deben adoptar en las casas medidas de cuidado, en especial al utilizar estufas, ya sean eléctricas, a gas o las que operan con parafina –kerosene–. Este tipo de artefactos no deben utilizarse cerca de elementos potencialmente inflamables, como por ejemplo cortinas, junto con evitar que niños y niñas los manipulen, especialmente si están encendidos.

En el caso de los equipos que requieran parafina y gas, es vital mantener una adecuada ventilación de los espacios durante su funcionamiento, para prevenir episodios de peligro con el monóxido de carbono. Tampoco deben usarse en baños y dormitorios, evitando cocinar o secar ropa con ellos.

Si en las casas existe una estufa eléctrica, la recomendación es conectarla directamente al enchufe de pared, evitando usar alargadores (denominados también “zapatillas”). Pero, si es indispensable utilizar estos elementos, hay que verificar que estén en buen estado y debidamente certificados.

“Es vital también recordar que cilindros de gas y envases para comprar y almacenar parafina deben estar en lugares seguros, protegidos de la lluvia y alejados de los niños/as. Por último, bidones u otros elementos autorizados por la autoridad competente, deben contar con medidas de seguridad que dificulten, por ejemplo, que puedan ser abiertos o se derrame su contenido”, cerró Araneda.

Con 32 años de experiencia y más de 1.200 salas cuna y jardines infantiles gratuitos en todo el país, Fundación Integra trabaja para lograr el desarrollo integral, bienestar y aprendizajes significativos de niños y niñas, poniendo a su disposición espacios educativos diversos, estimulantes y de calidad.

Seguridad y bienestar emocional de niños y niñas en contexto de emergencia

Durante los últimos días recorrí algunas de las zonas afectadas por las precipitaciones y pude constatar en el territorio la situación que están viviendo niños, niñas y sus familias. Desde mi experiencia y como representante de Fundación Integra, hago un llamado a reflexionar, a mirar y tratar de entender cómo se viven estos desastres en la infancia y cómo este tipo de situaciones afectan a niños y niñas.

Desde una mirada adultocéntrica, muchas veces se suele invisibilizar las vivencias de niños y niñas y nos tranquilizamos diciendo, que debido a su edad no se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor, sin embargo, tal como indica Unicef en su documento Derechos de la niñez en emergencias y desastres. Compromiso de todos (2008): “Para la niñez, las emergencias producen trastornos importantes en sus vidas y su desarrollo, por la rapidez con que ocurren los cambios y la manera en que son afectados”.

Muchos de los niños y niñas, que residen en las zonas afectadas por la emergencia climática pueden haber sufrido la pérdida de su hogar, de una mascota e incluso de un miembro de su familia. Ante estas situaciones, los expertos recomiendan establecer rutinas y entregar predictibilidad, para que niños y niñas sepan que los adultos son una referencia confiable que les ayudará a salir adelante.

Brindar seguridad y bienestar es prioritario para garantizar un desarrollo emocional saludable de niñas y niños en momentos de incertidumbre. Es sabido que los primeros años de vida son críticos en la maduración de las habilidades sociales y procesos cognitivos, por esto, como adultos, debemos escuchar, observar, informar y responder las preguntas que surjan en estos contextos, todo ello, irá en directo beneficio de su salud mental futura.

Como responsables del cuidado de niños y niñas, debemos tratar de ofrecer espacios de confianza y confort donde puedan expresarse, sin minimizar, juzgar o ridiculizar sus emociones. Este apoyo les permitirá comprender lo vivido y fortalecerá su capacidad para hacer frente a situaciones difíciles y cimentará su enfrentamiento en la vida adulta.

Esto es especialmente relevante, pues múltiples estudios nos confirman que la falta de contención en emergencias y desastres, puede llevar a desarrollar trastornos como estrés postraumático, depresión o ansiedad en la adultez.

Muchos de los niños y niñas, que residen en las zonas afectadas por la emergencia climática pueden haber sufrido la pérdida de su hogar, de una mascota e incluso de un miembro de su familia. Ante estas situaciones, los expertos recomiendan establecer rutinas y entregar predictibilidad, para que niños y niñas sepan que los adultos son una referencia confiable que les ayudará a salir adelante.

Hacer frente a esta situación de emergencia implica incorporar procesos de educación emocional, enseñar a los niños y niñas a reconocer sus emociones, explicándoles que no existen sentimientos buenos o malos. Mi invitación es que como adultos les ayudemos a resignificar lo sucedido de manera cariñosa, con información veraz, pero adecuada a su ciclo vital, para que puedan conectarse con sus vivencias, promoviendo en su desarrollo habilidades como la tolerancia a la frustración, la empatía y la resiliencia.

En estas semanas de vacaciones para niños y niñas, la relación con sus familias y cuidadores, será de vital importancia para enfrentar y reelaborar lo vivido en la emergencia, para esto debemos estar disponibles a conversar y cuidarnos. Desde Fundación Integra seguiremos apoyando las labores de crianza, a través de nuestro programa FonoInfancia, el que está disponible de lunes a viernes, en el fono 800 200 818 o por chat en www.fonoinfancia.cl, donde profesionales expertos podrán guiar y acompañar estos procesos.

Nataly Rojas Seguel
Directora Ejecutiva de Fundación Integra

Nicolett Gálvez: de Rancagua a Boston ejerciendo la educación parvularia

Nicolett Gálvez Lemus tiene 25 años y es Educadora de Párvulos de la Universidad del Biobío. A su corta edad, su vida profesional ha estado marcada por esfuerzos, sacrificios, pero también importantes logros, que incluso la llevarán a implementar en Estados Unidos la enseñanza recibida en el país.

“Amo tanto lo que hago, que cuando me dicen que me parezco a Patch Adams, referente al cual yo aspiraba ser, quiere decir que lo estoy haciendo bien, eso me emociona”, asegura.

Ella, al igual que su madre Mitzi, comenzó trabajando como auxiliar de servicio para luego desempeñarse como agente educativa en los jardines infantiles San José Obrero y Diego Portales de Rancagua, específicamente durante la implementación del programa “Vacaciones en Mi Jardín”. Fue en ese momento cuando se dio cuenta que quería enfocarse en la educación parvularia, su vocación.

“Me sentía feliz. Yo podía estar con pena, pero llegaba allá y era un cambio rotundo de chip. Lo pasaba bien con los niños y niñas y me di cuenta que quería hacer más por ellos”, recuerda Nicolett sobre sus inicios.

Mitzi tiene mucho que ver en esta decisión, pues desde pequeña Nicolett visitaba la Oficina Regional de Fundación Integra, en Rancagua, lugar donde su madre trabaja desde el año 2010, intercambiando ideas y conversaciones con diferentes profesionales.

“Estoy súper contenta, pero con sentimientos encontrados porque me dobló la mano. Yo nunca quise que estudiara esto porque es una carrera complicada. Hoy estoy orgullosa, fue fuerte y siguió su sueño”, afirma su madre.

Por su parte, Alejandra Ampuero, jefa de Administración y Servicios Educativos de Fundación Integra O’Higgins, también tuvo palabras para esta destacada funcionaria. “Gracias a su esfuerzo, a su empeño ella ha podido sacar adelante a su familia, a sus hijos. Me siento orgullosa, feliz y emocionada de saber que su hija hoy cumple un sueño. Le irá muy bien porque es una persona desafiada y comprometida, rasgos que, sin duda, heredó de su madre”.

Sus logros y perseverancia, la llevaron a dejar las fronteras del país. Desde el 23 de junio en Boston, Estados Unidos, comenzará su nuevo desafío profesional, pues trabajará con niños y niñas, luego de un arduo proceso de postulación y entrevistas. Su idea es permanecer allá el mayor tiempo posible, para luego regresar con nuevos conocimientos que pueda aplicar en escuelas rurales y por qué no, también en Fundación Integra.

“No me lo esperaba, estoy muy contenta, es otro cambio cultural. Siempre he dicho que quiero ser una persona muy sabia y entregar todo ese conocimiento. Siento que se me está dando de una manera que no imaginé, mi sueño era ser profesora y conocer el mundo”, señaló.

Nicolett ya sabe de viajes y de estar lejos de sus seres queridos, pues su práctica profesional la realizó durante seis meses en España gracias a una beca que obtuvo en la universidad. Por eso ahora, esta “Patch Adams de Rancagua”, personaje con quien reitera estar muy identificada, espera seguir contribuyendo a la calidad de la educación parvularia.

Con 32 años de experiencia y más de 1.200 salas cuna y jardines infantiles gratuitos en todo el país, Fundación Integra trabaja para lograr el desarrollo integral, bienestar y aprendizajes significativos de niños y niñas, poniendo a su disposición espacios educativos diversos, estimulantes y de calidad.

¿Por qué es importante que los niños y niñas asistan al jardín infantil?

Esta es una escena que, probablemente, se repite en más de algún jardín infantil. En un momento del día, el equipo educativo reúne a niños y niñas para, únicamente, moverse libremente al ritmo de la música. Aquel acto, que puede parecer simple desde la mirada adulta, es fruto de una reflexión pedagógica que tiene un por qué y está orientada a identificar, desarrollar y potenciar sus habilidades.

La primera infancia, o los cinco años iniciales en la vida de niños y niñas, es un momento clave en la formación de las y los párvulos. Por ejemplo, acá es donde aparecen los procesos socioemocionales y cognitivos que darán soporte a los desarrollos intelectuales y culturales futuros. Por ello, es vital que cuenten con espacios físicos, protocolos y profesionales que permitan un desarrollo armónico y sostenido.

En este sentido, María Luisa Orellana, docente de la Facultad de Educación de la Universidad de Los Andes, destaca que “en la sala cuna y jardín infantil están las especialistas en la educación para el nivel, quienes tienen conocimientos pedagógicos en relación a qué experiencias de aprendizaje ofrecer para incentivar que niños y niñas desplieguen su potencial y se desafíen permanentemente. Con las educadoras, los equipos técnicos son la piedra fundamental de los procesos educativos en el nivel”.

La profesional, a continuación, también resalta que en estos establecimientos “se cristaliza el Derecho a la Educación de los niños y las niñas, la cual, de acuerdo a la legislación y los dispositivos de la política que de ésta se desprenden, tiene por objetivo favorecer de manera sistemática, oportuna y pertinente el desarrollo integral y aprendizajes relevantes y significativos en los párvulos, de acuerdo a las bases curriculares, apoyando a la familia en su rol insustituible de primera educadora. Entonces, en concordancia con lo ya descrito, la educación parvularia es central para avanzar en la equidad en educación”.

La sala cuna y jardín infantil, como el primer espacio de socialización, es el lugar donde niños y niñas descubren aptitudes que serán esenciales en su vida, ya sea para vincularse con su entorno, interactuar con sus pares, comunicarse, incorporar el desarrollo matemático, potenciar la creatividad o la imaginación. Estos recintos, por lo tanto, deben respetar las características propias de la niñez, dando un espacio especial al juego y al lenguaje.

Alicia Varela Hidalgo, psicóloga y jefa del Departamento de Promoción y Fonoinfancia, de Fundación Integra, indica que “la experiencia del jardín infantil tiene un impacto transcendental, no solo en el aprendizaje, sino también en el desarrollo integral de las niñas y niños que asisten a estos establecimientos, ya que su desarrollo integral contempla los diferentes ámbitos de la vida: cognitivo, físico, social, valórico y emocional”.

“Los niños y niñas aprenden holísticamente, siendo este rasgo la base de todas las actividades que se planifican e implementan en los establecimientos parvularios. Por ejemplo, a través de prácticas del ámbito socio emocional se aproximan al arte, la música, experiencias motoras y sensoriales significativas (gatear, saltar, correr, entre otras), además de la percepción de formas y colores, sabores, olores y texturas, siempre bajo la lógica del juego libre y espontáneo”, complementó la especialista.

Jugando a jugar

Postular que el aprendizaje de los niños y niñas tiene como base el juego, es una empresa de largo aliento y de constante evolución. Implica, entre otros factores, estudiar, adaptar e incluso modificar protocolos ya probados, buscando así responder a las nuevas exigencias pedagógicas sin olvidar que las y los párvulos protagonizan su propio desarrollo.

Ela Valladares Reyes, coordinadora de la Unidad de Políticas y Proyectos de Educación de Fundación Integra, lo ejemplifica así: “Cuando se plantea realizar un juego de roles, imitando situaciones de la vida real, lo que hacemos es ayudar a que formen una imagen del mundo que les rodea, propiciando el desarrollo de habilidades para que manifiesten lo que ocurre en este mundo: cómo lo ven y cómo interactuar con sus pares en ese contexto”.

Algo similar ocurre si las y los párvulos son incluidos en celebraciones comunitarias. Que participen en estos eventos les aporta herramientas para que se sientan parte de su familia y de su jardín, pasando así a ser miembros de un grupo o comunidad más amplia, donde comparten valores como la cooperación, el diálogo, el reconocimiento y el respeto.

“Otro claro ejemplo es cuando niños y niñas exploran la naturaleza y juegan al aire libre. Acá, se pone a disposición de ellos/as experiencias no disponibles en el interior del aula. Pueden vivenciar las vistas, sonidos, las condiciones del clima o la temperatura. También, pueden utilizar materiales al aire libre y jugar ruidosamente (o de forma tranquila si lo prefieren), desplegando su corporalidad y moverse libremente”, indicó Valladares.

Los primeros educadores

El desarrollo que niños y niñas alcanzan durante su asistencia a la sala cuna y jardín infantil, también impacta de forma directa en las familias. El hecho que concurran de forma regular, contribuye a que tanto el establecimiento como las y los adultos que forman parte de la comunidad educativa, se transformen en una valiosa red de apoyo para madres, padres y/o cuidadores, quienes son los llamados a ser los primeros educadores.

Por ello, la mirada de la academia cobra una especial importancia, tanto por su aporte presente como los desafíos futuros. María Luisa Orellana, asegura que “la educación parvularia se construye de manera colectiva con los integrantes de cada comunidad educativa, actores que por diversos motivos en los últimos tiempos se han distanciado, debilitándose las confianzas fundamentales para favorecer procesos enriquecidos de aprendizaje, en favor de los niños y las niñas, lo cual requiere un trabajo focalizado, orientado al reconocimiento, valoración, la sana convivencia y la colaboración”.

“Hoy es fundamental la actualización de los equipos educativos, acorde a la robustez normativa y curricular que ha ido adquiriendo paulatinamente el nivel. Sin duda, es una urgencia generar instancias de formación continua con impacto en la práctica pedagógica que se haga cargo de la intensa proliferación de normas y dispositivos curriculares, los cuales establecen principios y énfasis que determinan la calidad de la educación”, cerró la docente.

Lo que las y los párvulos desarrollen, exploren y descubran durante su paso por la sala cuna y jardín infantil, será el piso desde el cual, con el paso de los años, otras aptitudes dirán presente, las que podrán, por ejemplo, mostrar a otros pequeños y pequeñas que bailar de forma libre al ritmo de la música, les permitirá conectar con habilidades impensadas.

Fundación Integra, con 32 años de experiencia, es uno de los principales prestadores de educación parvularia en el país, con más de 1.200 jardines infantiles y salas cuna gratuitos, a los que asisten más de 85 mil niños y niñas en todo Chile.